DESMÁN IBÉRICO (Galemys pyrenaicus rufulus)
DESMÁN IBÉRICO (Galemys pyrenaicus rufulus)
 

 
ÁGUILA REAL (Aquila chrysaëtos)
BUITRE LEONADO (Gyps fulvus)
CIERVO (Cervus elaphus)
CIGÜEÑA BLANCA (Ciconia ciconia)
CORZO (Capreolus capreolus)
DESMÁN IBÉRICO (Galemys pyrenaicus rufulus)
JABALÍ (Sus scrofa)
LECHUZA COMÚN (Tyto alba)
LIEBRE COMÚN (Lepus europaeus)
LOBO IBÉRICO (Canis lupus signatus)
OSO PARDO (Ursus arctos)
REBECO (Rupicapra rupicapra)
TEJÓN (Meles meles)
TRUCHA DE RÍO (Salmo trutta fario)
ZORRO COMÚN (Vulpes vulpes)
OTROS
Clase: Mamíferos
Orden: Insectívoros
Familia: Tálpidos

Longitud de cabeza y tronco: 11-15 centímetros
Longitud de la cola: 12-16 centímetros
Peso: 50-80 gramos
Longevidad: hasta 4 años
Características
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Cuerpo ancho y aplastado, similar a una rata, aunque este relacionado con los topos. Cabeza cónica de gran tamaño sujetada por un cuello corto y robusto. Poseedor de un hocico alargado y móvil, extremadamente sensible y de unos 2 centímetros, similar a una pequeña trompa donde los orificios nasales se sitúan al final de la misma.
Carece de pabellón auricular, ya que el orificio auditivo se encuentra inmerso entre el pelo. Sus ojos al igual que los del topo son diminutos, y poco eficaces, es por ello que el desmán no tenga como principal sentido la vista.


Uno de sus rasgos más característicos es una larguísima cola, tan extensa o más que el resto de su cuerpo, de forma cilíndrica con los lados ligeramente aplastados. Su cola, que utiliza hábilmente durante sus períodos de inmersión, posee una fila de pelos a modo de quilla que la recorren por la superficie inferior.
Garras con fuertes uñas, pentadáctilas y palmeadas, es decir, con los dedos unidos por una membrana, lo cual facilita el ejercicio de la natación. Las extremidades posteriores están más desarrolladas que las anteriores.
Pelaje tupido, ligeramente impermeable y brillante. De color gris oscuro o castaño en el dorso y color beis la zona ventral.

Hábitat y costumbres
Depende enteramente de masas de agua para sobrevivir. Animal eminentemente acuático, se encuentra en orillas de lagos, lagunas o ríos poco contaminados, casi vírgenes y de alta montaña. Su cobijo acostumbra a estar situado cerca de las orillas, en oquedades naturales o madrigueras ya excavadas.
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De aspecto grotesco, este tálpido es indicativo del estado de conservación de los cauces de los ríos.
Su nido, compuesto por hojarasca y musgo, suele situarse entre las raíces del algún árbol cercano al margen del río. Su territorio, es de algo más de 150 metros de cauce, en el que posee galerías en las que refugiarse.
En España es una especie escasísima, y solo se puede encontrar en pirineos, algunas regiones de la cordillera cantábrica y poblaciones residuales en Galicia y centro de España. Lo exigente de su hábitat, que requiere arroyos oxigenados y limpios, ha hecho que desaparezca de muchas zonas que ocupaba en el pasado. Catalogada como especie en peligro de extinción y de interés especial
Su ciclo reproductivo tiene lugar entre enero y mayo habitualmente, siendo los machos algo más precoces en entrar en celo. Generalmente la hembra da a luz de 1 a 5 crías y tiene 2 partos anuales.
Su alimentación como su orden indica se compone de pequeños invertebrados, como insectos, pequeños crustáceos y anélidos acuáticos. Para la captura de sus presas, se vale de sus dotes natatorias y su sensible trompa que husmea entre el fondo pedregoso de los fondos de los torrentes de montaña. Es activo durante la noche, aunque no es raro verlo durante las horas de luz.
En el parque de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, su mera presencia es más que significativa. El río Carrión a su paso por Vidrieros es un arroyo casi virgen, y el hecho de dar cobijo a una especie tan selectiva para su lugar de residencia, da fe del estado de conservación del río y sus orillas. De todas maneras, también en esta zona es un animal escaso, y su presencia es testimonial, siendo las aproximaciones más optimistas de su número de unas pocas parejas a lo largo de todo el cauce.