JABALÍ (Sus scrofa)
JABALÍ (Sus scrofa)
 

 
ÁGUILA REAL (Aquila chrysaëtos)
BUITRE LEONADO (Gyps fulvus)
CIERVO (Cervus elaphus)
CIGÜEÑA BLANCA (Ciconia ciconia)
CORZO (Capreolus capreolus)
DESMÁN IBÉRICO (Galemys pyrenaicus rufulus)
JABALÍ (Sus scrofa)
LECHUZA COMÚN (Tyto alba)
LIEBRE COMÚN (Lepus europaeus)
LOBO IBÉRICO (Canis lupus signatus)
OSO PARDO (Ursus arctos)
REBECO (Rupicapra rupicapra)
TEJÓN (Meles meles)
TRUCHA DE RÍO (Salmo trutta fario)
ZORRO COMÚN (Vulpes vulpes)
OTROS
Clase: mamíferos
Orden: Artiodáctilos
Familia: Suidos

Longitud de cabeza y tronco: hasta 1.5 metros
Longitud de la cola: 20 centímetros
Altura en cruz: hasta 1 metro
Peso: en la península Ibérica rara vez pasan de 100 kilos
Gestación: 16-20 semanas
Camada: 2-4, 6-8, 8-12 crías, según edad
Longevidad: 10 a 12 años

Características
De aspecto muy similar al cerdo doméstico, aunque cubierto por duras cerdas de color casi negro, bajo las cuales hay una espesa capa de borra. Cabeza robusta y compacta que se afila en el morro, denominado jeta. Los machos poseen unos descomunales caninos inferiores, los cuales son de interés cinegético. Sus extremidades son cortas y potentes. Su cola de unos 20 centímetros de longitud carece del característico enrollamiento del cerdo. Coloración general de pardo oscuro, llegando a aparecer ejemplares casi negros.

Hocico lampiño y con crin eréctil que recorre el dorso desde la parte superior de la cabeza. La hembra de constitución y aspecto general más grácil, carece de los caninos inferiores, es de menor tamaño y más ligera. Los rayones, que son las crías del jabalí, tienen un aspecto radicalmente distinto al de los adultos. Su pelaje amarillento esta rayado por manchas de color pardo y leonadas que se disponen longitudinalmente alternándose las claras con las oscuras.
Hábitat y costumbres
Es posiblemente el único gran mamífero de España que sin haber sido nunca reintroducido, es abundante en la mayoría de los montes españoles. Sin duda es de los animales más distribuidos de Europa. En otras partes del continente alcanzan tamaños gigantescos, por ejemplo los machos de los Cárpatos, llegan a alcanzar los 300 kilos de peso, lo que ridiculiza y triplica el peso de los mayores ejemplares ibéricos. Habita principalmente en áreas con masa forestal espesa, ya sea matorral mediterráneo o frondosos bosques caducifolios del norte de la península. Este suido abunda en zonas de producción agrícola, y causa grandes destrozos en los campos de cultivo. Utiliza su jeta para “arar” la tierra en busca de tubérculos y raíces, levantando el suelo y dejando visibles huellas de su búsqueda.
Su dieta es omnívora, se alimenta principalmente de materias vegetales, raíces y tubérculos anteriormente citados, frutos, bayas, insectos incluso pequeños roedores, reptiles y anfibios si se ponen a su alcance. Según los expertos puede reproducirse durante todo el año, y el número de rayones de la camada depende de la edad y peso de la hembra. Durante el período de cuidado de las crías la hembra se muestra sumamente hostil con los posibles enemigos, y es capaz de atacar al hombre.
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En la fotografía se observa un enorme macho de prominentes colmillos vagabundeando por la espesura.
Es un mamífero de costumbres nocturnas, por lo que es muy difícil verlo de día. Durante las horas de sol permanece oculto en su cubil, que generalmente será un espeso matorral, y para desalojarlo hará falta una amenaza real o un gran estruendo. Son animales solitarios y peligrosos. Un macho herido embestirá a cualquier animal que se ponga a su alcance y dados sus poderosos colmillos, sus ataques pueden resultar mortales para casi cualquier desafortunado que se cruce en su camino. Bien es sabido que un jabalí que no muere al primer disparo se convierte en una amenaza y hay múltiples casos de piezas no abatidas que han acabado destripando a varios perros.
En las masas forestales del parque de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, es una especie abundante, y su presencia atrae cazadores durante la veda (una pequeña inyección económica para los lugareños) En los prados que delimitan los pueblos siempre encontramos huella de su actividad, y las vulgarmente conocidas como “hozadas” se extienden por grandes superficies, razón por la cual es considerado un animal dañino.