TEJÓN (Meles meles)
TEJÓN (Meles meles)
 

 
ÁGUILA REAL (Aquila chrysaëtos)
BUITRE LEONADO (Gyps fulvus)
CIERVO (Cervus elaphus)
CIGÜEÑA BLANCA (Ciconia ciconia)
CORZO (Capreolus capreolus)
DESMÁN IBÉRICO (Galemys pyrenaicus rufulus)
JABALÍ (Sus scrofa)
LECHUZA COMÚN (Tyto alba)
LIEBRE COMÚN (Lepus europaeus)
LOBO IBÉRICO (Canis lupus signatus)
OSO PARDO (Ursus arctos)
REBECO (Rupicapra rupicapra)
TEJÓN (Meles meles)
TRUCHA DE RÍO (Salmo trutta fario)
ZORRO COMÚN (Vulpes vulpes)
OTROS
Clase: Mamíferos.
Orden: Carnívoros
Familia: Mustélidos

Longitud del cuerpo: 65-80 centímetros
Longitud de la cola: 15 centímetros
Altura en la cruz: hasta 50 centímetros
Peso: Hasta 15 kilos
Características
imagen
Aspecto robusto, de cara alargada y hocico fuerte. Patas cortas y potentes, las anteriores con un buen desarrollo muscular. Uñas largas y romas, muy aptas para el ejercicio de la excavación. Color grisáceo, que llega a ser negro en el vientre y las extremidades aunque en la cara se alternan largas bandas blancas y negras, lo que le da un aspecto inconfundible. Su pelaje, muy tupido, ha sido utilizado por el hombre para la fabricación de pinceles y otros utensilios. Cola corta y muy poblada.
Excelente sentido del olfato, el cual le permite descubrir su alimento entre la hojarasca. Dotado además de un fino oído, su vista en sin embargo muy deficiente, aunque está capacitado para ver en la oscuridad. Cuello recio y musculado.
Hábitat y costumbres
Animal de hábitos casi exclusivamente nocturnos. Es muy difícil localizarlo durante las horas de luz, debido a que durante el día suelen hallarse en sus madrigueras. Estos refugios, llamados también tejoneras, son de extraordinaria complejidad. Bajo el subsuelo se dividen en múltiples galerías, de espectacular profundidad. Los tejones, las construyen gracias a sus fortísimas garras y su desarrollada musculatura de las extremidades anteriores. Son de tal envergadura estos pasadizos y cámaras subterráneas, que los tejones habitualmente comparten vivienda con inquilinos peor dotados para la excavación que fijan su residencia en las tejoneras en busca de cobijo. Un claro ejemplo de estos intrusos son los zorros, aunque os tejones suelen tolerar su presencia.
De dieta eminentemente omnívora, el tejón se alimenta principalmente de materia de origen vegetal, tal como bayas, pequeños frutos, tubérculos y raíces. Otro de sus principales recursos tróficos son los insectos, pequeños invertebrados y por supuesto la miel (su denominación científica, Meles, es miel en latín) No hace ascos a la carroña y cuando es capaz de capturarlos devora pequeños mamíferos y reptiles así como anfibios. A pesar de su tosca apariencia, muy apta para vagabundear entre la maleza, puede correr a notable velocidad, nada bien y puede trepar.
Su presencia en España es casi total, desde las zonas semi-áridas del sur hasta la alta montaña y las espesa cobertura vegetal del norte. Gusta fijar su residencia en zonas cercanas a pastizales con ganado, lugar donde abundan los insectos y las lombrices de tierra.
El celo se produce entre la primavera y el verano. El macho durante la cópula muerde el cuello de la hembra y la cubre por períodos que llegan hasta los 90 minutos. El óvulo fecundado no se implanta inmediatamente en el útero, y puede permanecer en estado latente hasta 10 meses, hasta que las condiciones ambientales sean idóneas. La gestación iniciada después de la implantación es de 65 días y se produce entre febrero y marzo. El parto es múltiple, de 2 a 6 crías. Los cachorros, que aparecen cubiertos por un fino y claro pelaje, abrirán los ojos a los 30 días y no abandonarán el abrigo de la tejonera hasta las 8 o 10 semanas.
En el parque de fuentes Carrionas y Fuente Cobre es una especie común, ya que además del excelente estado de conservación de los espesos bosques, la presencia de pastizales para el ganado es habitual. Por desgracia son victimas asiduas de las carreteras y no es raro que mueran muchos ejemplares en el asfalto que comunica las distintas poblaciones.